Aunque este “blog” está enfocado en la situación cubana, las noticias que se desarrollan en el resto del mundo ejercen influencia en lo que ocurre o pudiera ocurrir en Cuba. Las elecciones Presidenciales en los EEUU es uno de esos procesos que afecta profundamente el destino de Cuba y del planeta en general.

Después de ocho años de control Republicano, tanto de la Presidencia como del Congreso, las expectativas de cambio político están en el ambiente, y hace dos años, las dos Cámaras del Congreso regresaron al control del Partido Demócrata. George W. Bush, debido a una Enmienda Constitucional, no puede aspirar a un tercer término, y el Vice-Presidente, que generalmente buscaría una “promoción” en casos similares, en este caso no tiene interés en ser Presidente.

En una competencia abierta en el Partido Republicano, varios candidatos participaron en las diferentes primarias, y finalmente, John McCain, un héroe de la Guerra de Vietnam, Senador por Arizona, alcanzó la nominación de su Partido. En el Partido Demócrata, la ex-esposa del Presidente Bill Clinton, y Senadora por New York, esperaba ser “coronada” como la primera mujer que aspiraba a la Presidencia americana.

Sin embargo, los eventos nos llevan por otro camino… El candidato negro Barack Obama ha tenido éxito en su campaña para conseguir la nominación del Partido Demócrata, y la estrategia de Hillary Clinton para asegurar esa nominación ha quedado en ruinas. Ninguno de los dos candidatos es lo suficientemente fuerte como para asegurar la nominación antes de la Convención del Partido Demócrata, y la batalla electoral en las próximas semanas asegura que cualquiera que sea el candidato victorioso habrá sufrido daños irreparables.

Por ejemplo, la población negra, que representa un pilar fundamental en la base electoral del Partido Demócrata, apoya casi en unanimidad al candidato Obama. Si por alguna razón Obama no es el candidato nominado para la Presidencia, creo que esa población negra no participaría en las elecciones como lo ha hecho en el pasado. Ese factor, de por sí, probablemente provocaría la derrota del candidato Demócrata.

Si Obama es el candidato, sus vulnerabilidades casi garantizan la elección de McCain. Primero que todo, Obama es un Senador con muy poca experiencia en Washington, en un momento en que la nación está amenazada por grupos terroristas que no han abandonado su agenda de destrucción, y en que la economía (por lo menos ahora) se encuentra en una situación difícil.

Pero para hacer su caso aún más difícil de defender, el pastor religioso de Obama por varios años, Jeremiah Wright, es un extremista que ahora se encuentra bajo escrutinio de los medios de comunicación. Obama ha intentado establecer distancia con el pastor, pero los hechos son abrumadores, porque es el pastor que ofició en su boda y que bautizó sus hijas, y Obama nunca denunció su ideología extremista hasta que los discursos incendiarios y racistas fueron publicados en los medios de comunicación.

En mi opinión, el “problema del pastor” terminará siendo un factor fatal para la nominación de Obama. Mientras tanto, el candidato Republicano McCain puede enfocar sus esfuerzos en la unificación del Partido y en la recaudación de fondos para financiar la campaña electoral.

¿Y cómo afecta todo esto a la situación cubana? Los “herederos” del régimen cubano han apostado por un cambio en la política americana hacia Cuba, que reconozca abiertamente la permanencia de la nueva nomenklatura, que levante el embargo económico y permita el flujo de créditos financieros a la Isla, y que permita el viaje de turistas americanos a Cuba. No tengo duda de que eso ocurriría con un Presidente Demócrata y un Congreso controlado por ese Partido político. La situación sería muy diferente con un Presidente McCain, o por lo menos sería más probable, que vetara cualquier intención congresional de levantar el embargo económico.


En este momento, creo que todo apunta a la elección de McCain a la Presidencia, aunque todavía faltan varios meses hasta Noviembre, y algo nos pudiera sorprender.